La retirada de productos peligrosos crece un 57% en 2007
Febrero 19th, 2008 by jtous
¿Ha recibido alguna vez una notificación del concesionario que le vendió el coche o de la tienda donde compró el ordenador portátil para que pase a
El Sistema Comunitario de Intercambio Rápido de Información (RAPEX, por sus siglas en inglés) alertó en los once primeros meses del año pasado de 1.261 productos de alto riesgo que se estaban comercializando en varios países de
España ocupa en estos avisos y retiradas de productos un lugar privilegiado en Europa. En concreto, la cuarta posición, sólo por detrás de Alemania, Grecia y Eslovaquia y a la par que Hungría.
Del total de artículos de alto riesgo localizados en 2007 –por las compañías o las autoridades–, un centenar eran de empresas españolas, el 8% del total.
Más reclamaciones
El director de Riesgos Industriales de la firma mundial de Consultoría de Riesgos y Correduría de Seguros, Santiago Villarrubia, quita en todo caso algo de hierro al fuerte crecimiento de las alarmas. No es que ahora los productos sean mucho más peligrosos que antes, explica, sino que ahora hay más cultura de la reclamación, más exigencias legales sobre la calidad de los productos y el consumidor es más consciente de sus derechos y está más concienciado. Y en otros muchos casos, es la propia empresa la que decide recuperar una partida de un producto porque no cumple todos sus estándares de calidad.
De hecho, si se miran las cifras de retiradas de productos en España el año pasado, se ve que son muy superiores a las de alto riesgo que comunicó el RAPEX. El Instituto Nacional de Consumo –que facilita los datos al organismo europeo– realizó 570 notificaciones de artículos defectuosos en 2007 (un
En lo que va de 2008, esta institución ha realizado ya 70 avisos, de los que 25 han sido sobre juguetes, nueve de artículos para bebés, siete de material
Las empresas españolas no hacen planes
La mayoría de las empresas españolas no son conscientes de los riesgos que corren con sus productos ni de los costes a que tendrán que hacer frente en caso de que resulten defectuosos o contaminados. Así lo afirma Villarrubia, quien sustenta su afirmación al señalar que sólo entre un 10% y un 20% de las empresas españolas tienen diseñados planes específicos para retiradas de productos y en el caso de las pymes, mucho menos.
Con lo que sí cuentan buena parte de las compañías es con un seguro de responsabilidad civil, al que en algunos casos —muy pocos— le añaden la cobertura de retirada de productos. Esa póliza adicional, que está muy extendida en otros países europeos, cubre todos los gastos que puede provocar esta contingencia, desde los avisos en prensa, hasta la destrucción del artículo defectuoso, pasando por la recogida.
Los límites medios que ofrecen las aseguradoras asentadas en España fluctuan entre los 150.000 y los 600.000 euros. Para riesgos superiores hay que acudir a los mercados internacionales. Los precios de estos seguros oscilan entre el 0,3 y el 0,5 por mil de las ventas de
Eso demuestra, para Villarrubia, un importante problema de concienciación entre la clase empresarial sobre los costes y problemas que provocan las retiradas.
Casos sonados de artículos que perjudican seriamente la salud
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3. En noviembre de 2005, Ford llamó a revisión a más de 220.000 coches en Estados Unidos por un fallo en la sujeción del tanque de
4. Bausch & Lomb decidió en mayo de 2006 dejar de comercializar un producto de limpieza de lentes de contacto tras comprobar que su uso podía