Cuando se fabrican productos bajo marca blanca, el titular de la marca es considerado legalmente el fabricante responsable a efectos de cumplimiento normativo y seguridad.
No obstante, existen matices contractuales y prácticos que deben tenerse en cuenta, especialmente en cuanto a la trazabilidad, control de calidad y responsabilidad compartida.
Desde nuestra consultoría, os ayudamos a gestionar la documentación técnica, contratos y acuerdos de responsabilidad, asegurando una correcta distribución de obligaciones entre fabricante y titular de la marca.