Seguridad de producto y evaluación de riesgos

Sí. Es obligatorio realizar una evaluación del riesgo tanto para las empresas como para las autoridades de vigilancia de mercado. Todas las empresas deben garantizar que los productos que introducen en el mercado son seguros, y para ello resulta imprescindible identificar los peligros previsibles y valorar su posible impacto en la salud y seguridad de los consumidores.

La evaluación de riesgos constituye una herramienta esencial para detectar posibles fallos de diseño, instrucciones inadecuadas o defectos que puedan generar situaciones peligrosas.

En numerosos casos es obligatorio, especialmente cuando se trata de productos sujetos a legislación sectorial específica como juguetes, aparatos eléctricos, equipos electrónicos, productos con componentes químicos, artículos en contacto con alimentos, entre otros. La normativa aplicable exige que estos productos cumplan con los requisitos esenciales de seguridad antes de su comercialización, lo cual debe acreditarse mediante ensayos y pruebas realizadas conforme a normas armonizadas u otros métodos técnicos adecuados.

Cuando una empresa identifica, a través de controles internos, datos hospitalarios o reclamaciones de consumidores, la existencia de un riesgo asociado a un producto ya introducido en el mercado, debe actuar de forma inmediata. El primer paso es llevar a cabo una evaluación técnica del nivel de riesgo, considerando su probabilidad y gravedad, así como su impacto potencial sobre la salud y seguridad de los consumidores. En función del resultado de dicha evaluación, puede ser necesario implementar medidas correctoras.