Ante una reclamación formal de un consumidor, la empresa debe actuar conforme a los principios de buena fe y diligencia. En particular, debe entre otros:
- Responder dentro del plazo máximo legal establecido
- Ofrecer una solución proporcional a la naturaleza del problema
- Garantizar un seguimiento adecuado del caso
Asesoramos a las empresas en la implementación de protocolos internos que aseguren el cumplimiento de estas obligaciones, así como en la gestión eficiente de los canales de atención al cliente.