Cuando una empresa identifica, a través de controles internos, datos hospitalarios o reclamaciones de consumidores, la existencia de un riesgo asociado a un producto ya introducido en el mercado, debe actuar de forma inmediata. El primer paso es llevar a cabo una evaluación técnica del nivel de riesgo, considerando su probabilidad y gravedad, así como su impacto potencial sobre la salud y seguridad de los consumidores. En función del resultado de dicha evaluación, puede ser necesario implementar medidas correctoras.
Desde nuestra consultoría, ofrecemos acompañamiento integral en este proceso: análisis técnico del riesgo, recopilación y documentación de los hechos, determinación del nivel de riesgo conforme a metodologías reconocidas, y propuesta de medidas correctoras.
En el caso de retirada de producto del mercado (Recall) llevamos a cabo la notificación a las autoridades competentes y el diseño de un plan de acción efectivo y proporcionado.